Ansiedad vs miedo

En el artículo anterior, ansiedad, ¿cómo funciona? hablaba del proceso de ansiedad, síntomas principales y de las diferencias entre una ansiedad adaptativa y una patológica. Veíamos las principales respuestas ante la ansiedad:

Respuestas ante la ansiedad:

  • Bloqueo
  • Huida
  • Ataque

Y te planteaba la pregunta, ¿reconoces cual sería tu estilo de respuesta ante la ansiedad? Éstas se entremezclan y no siempre tiene que aparecer la misma. Seguramente seas capaz de recordar diferentes situaciones en las que has tenido respuesta de bloqueo (no saber qué contestar), de huida (dejar de ir a determinado evento para evitar un estímulo ansioso) y de ataque (responder de forma brusca ante unas palabras que te han generado ansiedad).

Para seguir entendiendo a la ansiedad es importante hablar del miedo, una emoción con la que se relaciona directamente, incluso a veces puede ser difícil diferenciarlas. En el mundo de las emociones no es ni recomendable ni necesario hablar con rigurosa exactitud de lo que se vive. No suele poder situarse en extremos como blanco y negro, si no que la escala de grises es bastante amplia. Así son las emociones, se puede sentir alegría y tristeza al mismo tiempo por el mismo acontecimiento.

El miedo está provocado por estímulos peligrosos, que nos hacen temer por nuestro bienestar, aludiendo al aspecto más físico. Es una reacción automática, aunque  se pueda condicionar por factores cognitivos y personales.  Estudios han demostrado que su respuesta a nivel de expresión facial es universal. La ansiedad, sin embargo, se produce ante una situación que supone una amenaza para nuestros intereses, nuestra imagen social. La respuesta de ansiedad en este caso está mediada por una interpretación, no es automática como el miedo.

Tanto el miedo como la ansiedad son emociones que nos ayudan a sobrevivir y a adaptarnos mejor a nuestro ambiente. Son universales, innatas al ser humano. Eso no quita que, cuando por intensidad o duración, sean molestas y queramos deshacernos de ellas.

Como bien hemos dicho, el proceso de ansiedad y, aunque de otra manera, el del miedo, están mediados por factores cognitivos, por ideas, creencias, experiencias… Eso hace que se desencadenen respuestas de ansiedad o miedo ante estímulos neutros, por ejemplo un ascensor. Esas asociaciones se generan en la persona, y de igual manera se puede trabajar para eliminarlas. Eso no quiere decir que la ansiedad desaparezca del espectro de emociones, si no que se puede llegar a manejar de una forma más adaptativa, de tal forma que no interfiera con el funcionamiento en la vida cotidiana.

En ocasiones nos planteamos objetivos para mejorar nuestra calidad de vida y bienestar, pero no siempre somos capaces de lograrlo sin apoyo. Contacta con Domínguez Psicólogos, te podemos ayudar en el proceso.

Cristina de la Rosa Tineo

Psicóloga. Psicodramatista

www.dominguezpsicologosmadrid.com