Liderazgo

Se entiende como liderazgo al conjunto de habilidades, como pueden ser el carisma, la seguridad y capacidad de socializar, que debe poseer una persona para influir en la manera de pensar y actuar de otros, motivándolos a hacer las tareas de manera eficiente, ayudando a la consecución de logros.

Una persona con capacidad de liderazgo es aquella que además tiene las capacidades de:

  • Tomar la iniciativa
  • Proporcionar ideas innovadoras
  • Evaluar proyectos de manera eficiente
  • Dar órdenes
  • Tener en cuenta las inquietudes y opiniones de quienes se encuentran bajo su cargo
  • Generar seguridad
  • Delegar y dirigir actividades de un equipo completo de trabajo

El liderazgo se relaciona mucho con el ámbito laboral, pero está presente en todos los ámbitos en los que interactúan personas.

No subestimemos la importancia de ser un buen líder. Quien sea aficionado al deporte tendrá presente la relevancia de un buen entrenador para mejorar y dirigir al equipo o deportista. En las noticias se puede apreciar como señalan a los entrenadores a la hora de buscar porqués al rendimiento deportivo. El papel  de entrenador, de capitán, son fundamentales a la hora de conocer los entresijos de un conjunto deportivo.

Hablamos de jefes, líderes por excelencia. De igual manera dirigen y supervisan el trabajo de más personas.

Pero no siempre el papel del líder está tan claro. El otro día en el parque había tres niñas jugando. En poco tiempo te podías dar cuenta de que una de ellas era la que proponía y ejecutaba los cambios de juego. Las otras dos niñas seguían la dinámica sin plantear problema. Me pregunto si esa niña tomará el rol de líder también en la escuela, en casa con padres y hermanos. No tiene porqué. Es evidente que no actuamos de la misma manera ni jugamos los mismo roles en los distintos contextos en los que nos movemos. Me pregunto entonces, ¿de qué depende que seamos o no líderes? Son muchos factores, personales y circunstanciales, podríamos hacer una larga lista enumerándolos.

¿Es bueno ser líder siempre?, ¿y no serlo nunca? Yo lo tengo claro, no y no. Una vez más el término medio me da la respuesta. Entiendo que lo saludable es no ejercer siempre el mismo rol como dije anteriormente, por lo que salir del papel de líder es saludable. También adoptarlo, por ejemplo, si eres padre debes ser líder para tus hijos.

Si terminase aquí el post sobre liderazgo todos pensaríais que ser líder es algo muy positivo, pero, ¿tiene desventajas? Claro, nadie dijo que ser líder fuese fácil, implica entre otras, mucha responsabilidad. Y tampoco es fácil ser un buen líder.

Hay quienes no son capaces de tomar la iniciativa, motivar, innovar, resolver dudas, hacer equipo…Se llama líderes negativos a los que no tienen capacidad para llevar adecuadamente un equipo o dirigir a personas a un fin.

Hay líderes elegidos, que surgen dentro de un grupo, y líderes impuestos. De una forma u otra hay que tener en cuenta que son parte de las relaciones y de las organizaciones. Saber cómo uno se maneja cuando es líder, cómo le resultar no serlo y seguir a otro son cuestiones que animo a que te plantees.

Cristina de la Rosa Tineo

Psicóloga. Psicodramatista

www.dominguezpsicologosmadrid.com