Psicología y conducción

Estos días se habla mucho de actitudes y comportamientos al volante. En periodo de vacaciones hay un gran número de desplazamientos, muchas personas optan por el coche como vía de trasporte. Tener en cuenta qué factores psicológicos influyen en una adecuada conducción es clave para reducir accidentes. Y no solo eso, si no evitar convertir ir en coche en algo desagradable y estresante.

 

No hablaremos sobre las medidas de seguridad y normativa de tráfico, si no de cuestiones como, ¿por qué se producen un mayor número de accidentes en trayectos cortos que en largos? La clave está en lo disciplinados que en mucha ocasiones somos con las recomendaciones y lo concentrados que nos sentamos al volante. Parece que en trayectos cortos nos tomamos menos enserio la seguridad, pero ¿es menos necesaria? Salía en las noticas en estos días que en trayectos cortos tendemos a ser menos minuciosos con los cinturones y anclajes de sillas de bebes y niños.

La atención y concentración: fundamentales para poder conducir adecuadamente. ¿Porque no está permitido el móvil en el coche? Nos distrae, y nuestra atención tiene un límite. En el coche hay que estar atento de muchos factores, previsible o no: tráfico, señales, adelantamientos, semáforos, peatones, límites de velocidad, obras, dirección adecuada, aparcamiento,  prisa, vehículos de emergencias, accidentes, ciclistas, …. por lo que es necesario no aumentar la lista. Suena estresante, y sí, puede serlo, y mucho. Y resulta que el estrés es una de las principales causas de accidentes. El estrés provoca que respondamos de forma menos efectiva, algo que al volante tiene altos riesgos.

Igualmente, el cansancio es un factor determinante a la hora de conducir. Cuando se está cansado o estresado el pensamiento se ralentiza, al igual que los reflejos y la capacidad de actuación, la concentración decae. Y conducir también cansa, por lo que decimos: la necesidad de estar atento de cantidad de estímulos. Cuanto más aumente el cansancio menos concentración, más despistes y mayor riesgo.

 

¿Y qué hacer? Pues lo primero reconocer que todo esto nos puede pasar, y prevenir que suceda. Seguir las recomendaciones y normativa de tráfico, también estar pendiente de las campañas. Pero solo con eso no es suficiente. Ser responsable al volante implica cierto conocimiento personal acerca del estado físico y psicológico. Según como uno esté hay que valorar si se está en condiciones para conducir o no. Después, algo que sirve para ir en coche por ciudad, caminando, en autobús o avión, regular las emociones adecuadamente. Aprender a manejar el estrés y poder mantener un óptimo nivel de concentración aun con factores estresantes presentes es clave. Que al volante haya que ir atento y concentrado no implica que no pueda ser algo de lo que incluso se disfrute. Que aunque un atasco puede ser algo estresante no tiene por qué serlo.

¿Cómo te comportas tú al volante? ¿Crees que gestionas bien tu estrés como conductor? Si crees que te puede venir bien replantarte tu actitud y comportamiento al volante no dudes en ponerte en contacto con un profesional. En Domínguez Psicólogos te podemos ayudar.

Cristina de la Rosa Tineo

Psicóloga. Psicodramatista

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