¿Y ahora qué? Opciones de futuro

Se acerca el final del curso escolar y con ello no solo están presentes las notas finales, también el curso siguiente. Ya desde bien temprano se van eligiendo asignaturas y valorando las opciones de futuros profesionales. Hay personas que tienen claro cuál es su vocación o su elección, pero otras tantas no. También están los casos en los que se comienza un camino pero se cambia pasado un tiempo. Vamos a ver qué factores nos influyen a la hora de decidir el camino laboral.

 

En los centros de secundaria existe la figura del orientador. Es la persona encargada de dar información general, y más minuciosa si es necesario,  a los alumnos del centro a la hora de ir eligiendo rama académica y de orientar en las salidas profesionales. Cuestiones que pueden oír estos colegas orientadores: ¿hago bachillerato o no?, ¿qué bachillerato necesito para hacer “X” grado?, ¿qué tipo de formación profesional existe?, ¿y si quiero opositar?…Así un sinfín de cuestiones, cada alumno irá buscando su camino.

Los centros suelen organizar jornadas de orientación académico-profesional. Es recomendable asistir para resolver dudas.

Hablamos de chicos de instituto, pero no solo ellos tienen dudas acerca de su futuro laboral. Con las dificultades económicas, el boom del emprendimiento y otros tantos factores sociales, hay muchas personas adultas que se replantean si su trabajo, o el que tenían antes, es lo que realmente quieren para su futuro. No son pocas las personas que redirigen su carrera, que dan un giro de 180 grados a su ocupación dejando su trabajo, aprovechando que se han quedado en paro, o que aprovechan una oportunidad que no esperaban que se presentase.

¿Qué factores favorecen este movimiento? En muchas ocasiones las personas no están satisfechas con su trabajo, bien porque no les gusta la materia, las condiciones, porque se han saturado u otras muchas situaciones. A veces las circunstancias cambian, personales, familiares, sociales, y las personas se ven obligadas a adaptarse a los cambios.

Qué duda cabe que todos preferimos dedicarnos a algo que nos guste y motive, pero se valoran otros factores a la hora de elegir caminos.

Uno de ellos puede ser ¿qué se me da bien?, ¿qué puedo conseguir? Hay que aspirar alto y fijarse objetivos en el camino que uno desea, pero también ser realista y valorar nuestras posibilidades.

Informarse sobre qué formación, documentación o características hacen falta para el puesto que uno se plantea es fundamental a la hora de decidirse. También qué condiciones laborales nos proporciona el trabajo al que optamos. Dicha información  será decisiva  para poder valorar. Existen colegios profesionales, portales de empleo, webs de trabajo… donde poder encontrar respuesta muchas de estas cuestiones.

Un buen ejemplo es este Portal de empleo de la Comunidad de Madrid (Pincha sobre este enlace para acceder).

Ya sea por la nueva incorporación al mercado laboral o por los nuevos objetivos laborales, es muy posible que se sientan miedos e incertidumbre ante el cambio. Es lícito y natural, todo cambio implica también ciertos riesgos, a diferentes niveles, y en determinados momentos surgen dificultades a la hora de manejar las emociones que despierta.

Os recuerdo que los psicólogos podemos ayudar a sobrellevar mejor esta etapa de cambios, orientando y acompañando. No dudéis en consultarnos.

Cristina de la Rosa Tineo

Psicóloga. Psicodramatista

www.dominguezpsicologosmadrid.com