El otro día tras escuchar por enésima vez la frase “yo no creo en los psicólogos” y por supuesto sonreírme (realmente me resulta graciosa), me puse a pensar en qué momento se había podido convertir una ciencia como la Psicología en una cuestión de fe.
Como Sociedad todavía venimos arrastrando ciertos prejuicios e ideas preconcebidas que nos crean inercias cognitivas para acabar manteniendo infinidad de mitos sobre los psicólogos. Tres de mis preferidos son los siguientes:
- “Los psicólogos son para los locos”: esto lo hemos oído todos al menos una vez en nuestra vida de forma más o menos directa a alguien de nuestro entorno cercano. No entraré en lo desactualizado y desacreditado de esta afirmación en cualquiera de sus formas, simplemente asumimos que, “cuando alguien está asistiendo al psicólogo … muy bien no estará de la cabeza” y no nos damos cuenta de que antes de asistir a la consulta del psicólogo hemos asumido que tenemos un problema y que necesitamos ayuda con él (o que simplemente queremos crecer personalmente): y sin duda esto es lo más cuerdo que hay. UNA PERSONA QUE ASISTE AL PSICÓLOGO ES UNA PERSONA QUE CUIDA SU SALUD MENTAL.
- “Las personas no cambian”: ¿acaso nos gusta el mismo estilo de vestir con 40 años que con 15, o nos divertimos de la misma forma, o priorizamos las mismas cosas? El cambio es algo inherente al ser humano y probablemente el que crea que la gente no cambia esté cometiendo un error cognitivo. ES NATURAL Y DESEABLE CAMBIAR Y ADAPTARNOS A NUESTRAS CIRCUNSTANCIAS Y LAS EXIGENCIAS DE NUESTRO ENTORNO.

- “No quiero que el psicólogo me coma la cabeza”: esta idea viene acompañada de un miedo a que los demás nos convenzan para que hagamos cosas de las que nos arrepintamos después. Esto esconde una autoimagen de fragilidad personal al conceder poder a los demás para que “metan ideas ajenas en tu cabeza”. Algunas películas han contribuido a mostrar una imagen del psicólogo como un profesional que “te dice lo que tienes que hacer” en lugar de lo que es. EL PSICÓLOGO TE AYUDARÁ A TOMAR TUS PROPIAS DECISIONES, NUNCA LAS TOMARÁ POR TI.
Por ello probablemente alguien que afirma “yo no creo en los psicólogos” será alguien que no se haya cuestionado alguno de los mitos anteriores. Y pensándolo bien creo que mi respuesta automática a partir de ahora a esa frase será: “es normal no creer en las cosas que se desconocen”.